lunes, 8 de junio de 2009

Razones para creer

La existencia de Dios, objeto de la fe, no es un hecho evidente. Tu propia experiencia te enseña que hay personas que no creen en Dios.

Esto es debido a que la existencia de Dios no es un hecho demostrable, como se puede contrastar la existencia de un hecho determinado, como se puede demostrar un teorema matemático. Pero sí es razonable.

Se cree porque existen razones para creer. No hay evidencias cientificas de la existencia de Dios, peris si argumentos que la apoyan. A lo largo de la historia de la humanidad hemos ido encontrando una seria de pistas que apuntan a la presencia de Dios.

Tambien la armonia y el orden del universo nos hablan de Dios. Todo esto no puede ser fruto del azar, alguien tiene que haberle dado este orden.

Pero la más convincente y directa es que Dios se ha ido revelando a lo largo de la historia. Se ha dado a conocer a los hombres y las mujeres a traves de la Biblia.

sábado, 6 de junio de 2009

La fe cristiana

Además de la dimensión humana, la fe tiene una dimensión religiosa. Hay una fe en alguien y una fe en algo.


-Ese fiarse de alguien se concreta en Dios



-Y ese fiarse de algo, en lo revelado por Dios



Creer en Dios
-Ha ayudado al ser humano s trdponfrt s lsd preguntas fundamentales sobre el sentido de la vida, de la muerte, del más allá...

-Se ha dado en todas las culturas y épocas.
-No ha desaparecido, como algunos vaticinaban, por el avance del conocimiento científico. Ha perdurado porque la persona es un ser religioso.

viernes, 5 de junio de 2009

La dimension humana de la fe

En este apartado analizaremos qué entendemos por fe. En primer lugar, nos fijaremos en la dimensión humaa, para poder comprender mejor en qué consiste la fe cristiana.

Posteriormente, comprobaremos que la fe cristiana es razonable, es decir, que existen muchas razones para creer. También veremos las actitudes que han de tener los creyentes.

Cuando hablamos de fe, normalmente la relacionamos con la religión. Sin embargo, la fe no es una actitud exclusivamente religiosa, sino una realidad humana sin la cual no podemos vivir.


La fe es fiarse de algo o de alguien, es confianza en uno mismo, en otras personas, en una tarea. Es un ingrediente fundamental de la existencia humana y por lo tanto e nuestra vida diaria.

Aqui tienes un ejemplo de fe en Dios

miércoles, 3 de junio de 2009

La mision de la Iglesia

Consiste en llevar a todos los pueblos y culturas el mensaje del Evangelio. Éstas fueron las últimas palabras de Jesús a los apóstoles.

-Carismas y ministerios en la Iglesia

Hemos viso que los cristianos ejercen unos servicios o ministerios. Para poder llevarlos a cabo, reciben del Espíritu Santo nos carismas, es decir, unos doens que el Espíritu concede para bien de la Iglesia.

En la Iglesia todos tenemos una vocación común de seguimiento de Jesucristo, de vivir y transmitir su mensaje. Pero, según el carisma recibido, podemos hablar de unas tareas específicas de cada servicio o ministerio.

En el caso de los obispos, en comunión con el Papa y ayudados por los presbíteros y diáconos, tienen la responsabilidad de :

-Enseñar: anunciar la Buena Nueva de Jesús.

-Santificar: celebrar la fe en Jesús mediante la Palabra de Dios y los sacramentos.

-Gobernar: guiar a los cristianos en la vida de fe.

Y en el caso de los laicos y laicas:


-Colaborar: con los ministros ordenado y ejercer diversas tareas al servicio de la comunidad eclesial.
-Anunciar: el Reino de Dios en los diversos ámbitos de la vida.

-Ser testigos: del Evangelio con su estilo de vida.

sábado, 30 de mayo de 2009

La organización de la Iglesia

Para poder llevar a cabu su misión, la Iglesia dispone de una serie de servicios que los cristianos realizan de acuerdo con los carismas o dones que reciben del Espíritu Santo. Según los servicios llavado a cabo, distinguimos entre los ministros ordenados y los laicos y laicas:

-Los ministros ordenados son los cristianos que han recibido el sacramento del orden y que dedican su vida al sericio dde la comunidad. Continúan la labor de los apostoles y asumen la responsabilidad de representar a Cristo ante la comunidad. Son los obispos, sucesores de los apóstoles, y sus colaboradores: los presbíteros y los diáconos.

-Los laicos y laicas son los cristianos que viven el Evangelio desde su vocación concreta y que se esfuerzan en santificarse en el ejercicio de su trabajo y en el cumplimiento de sus responsabilidades..

También, tanto entre los laicos y laicas como entre los ministros ordenados, hay que destacar a los religiosos y religiosas, cristianos que viven en comunidad y se consagran a Dios mediante una promesas o votos de castidad, pobreza y obediencia.

jueves, 28 de mayo de 2009

La Iglesia, Pueblo de Dios

En el Concilio Vaticano II la Iglesia se definió a sí misma como Pueblo de Dios. Con esta afirmación se nos quiere decir que la salvación no se otorga a cada uno por separado, sino a una comunidad, es decir, a la Iglesia.


Llegados a este punto, podríamos pensar que, puesto que la Iglesia es un pueblo, se trata de una socuedad humana más, como tantas otras. Pero la Iglesia no es un pueblo en el sentido corriente de la palabra.


-La Iglesia es el nuevo pueblo de Dios.


-Es un pueblo universal.

-Se llega a ser miembro por la fe y el bautismo.

-Tiene autoridad fundamental a Jesucristo.

-Su ley es el mandamiento nuevo.

-Su misión es ser la sel de la tierra y la luz del mundo.

-Su destino es el Reino de Dios.

martes, 12 de mayo de 2009

El Espiritu Santo, fuerza y vida de la Iglesia

Hemos visto que, con la llamada a los apóstoles, Jesús inició la Iglesia. Podemos decir que en vida de Jesús se constituyó la samilla de la Iglesia, pero que esta semilla germinó con en envío del Espíritu Santo el día de Pentecostés. Es el nacimiento público de la Iglesia.

-Pentecostés y la comunidad de los discípulos
Recuerda que el final dramático de Jesús escandalizó a los discípulos, que se dispersaron, huyeron y se escondieron. La situación, sin embargo, no cambió después de la resurrección de Jesús y, definitivamente, con el envío del Espíritu Santo en el día de Pentecostes.

-El Espíritu Santo y la Iglesia
El don del Espíritu Santo es esencial para la vida de la Igelsia, como lo fue para su nacimiento. San Pablo utiliza para expresarlo otra imagen bíblica: la Iglesia es el templo del Espíritu Santo; es decir, la Iglesia es la morada del Espítiru Santo entre los hombres y mujeres.

El Espíritu Santo en la Iglesia es también com el alba en el cuerpo, es decir, lo que da vida a la Iglesia y la renueva. Es el que la guía en la actividad misionera. Es el que mantiene en la verdad.


-María en la comunidad cristiana
El libro de los Hechos de los Apóstoles, que es el que nos narra los inicios de la Iglesia, nos presenta a María, la madre de Jesús, preserte también en estos inicios. La primera comunidad se reunía con María para orar.